viernes, 11 de julio de 2008

No es otro dibujo en la pared (Por Mati Ortega)



“Te lo digo en la cara”: desventuras y explicación del arte graffitero.

Salir de vandal es arriesgado. Tenes que salir medio camuflado. Además sabes que contas con poco tiempo. Llevas el balde, los picos gruesos y finos, las latas y el boceto, lo fundamental. Generalmente ya tenes pensado donde pintar porque en la ciudad siempre hay yardas: las paredes, los trenes, los colectivos. Por ahí venís caminando y ves el lugar indicado para graffitear, esa es tu yarda: el lugar donde vas a dejar tu marca, tu personalidad, tu bomba para que todos la vean.*

“Todos los que hacemos arte público estamos trabajando sabiendo que tenemos un espectador determinado. Nosotros ya sabemos en donde estamos y donde vamos a estar cuando pintamos una pared, y también conocemos a nuestro observador.
A mi me gusta tanto exponer en una galería como exponer en lo público, aunque elijo como forma de expresarme y de comunicar lo público. Creo que todo el mundo tiene el derecho, porque es un derecho humano, poder disfrutar, ver, pensar y volarse con una obra de arte ¿Porqué las obras tienen que quedarse encerradas en un museo?
Cuando vos tenes una obra en lo público es diferente, vas caminando por la calle y te lo chocas, un día no lo ves, otro día lo ves, hasta que lo descubrís, creo que el observador distraído en algún momento se para y realmente ve.”**

El tema es que últimamente hay mucha seguridad, o privada o policías. Si te agarran, las manos pintadas te delatan. ¿Qué les vas a decir? “No, yo tengo una bandita de rock nomás” Ni te la creen, mejor salí corriendo. Hay veces que te sacan a los tiros, y si te agarran te meten adentro, por lo menos, por dos días, como le paso al Karu, que lo agarraron pintando un colectivo Este.

“El soporte del graffiti es la trasgresión, la esencia del graffiti es transgredir, no importa lo que dibujes ni donde, lo que importa es romper las reglas.”

Lo que vayas a dibujar depende del estilo personal. Pueden ser caracteres, líneas abstractas, algún personaje con el que te sientas identificado, incluso ideas políticas, un ejemplo claro de esto son los stencils, hay stencils con la cara del Che hasta otros con Mirtha Legrand diciendo “carajo, mierda”. Nada que ver, lo que importa es expresarse.

“El otro día vi un graffiti de López con una leyenda que decía “¿Te animas a borrarme?”. Eso me pareció impactante. Claro, la gente suele borrar los graffiti limpiando las paredes. Lo que quiero decir con esto es que todo arte es político. Detrás de cualquier manifestación hay una ideología, la cual muchas veces es contestataria.”

En tu cara, el graffiti significa “te lo digo en la cara”, y no te voy a mentir, también hay competencia entre los graffiteros, pero todo se resuelve en la pared. Nos cagamos a piñas pero con colores, “¿vos sos loco? bueno, gáname dibujando”. Además hay diferentes crews, son como equipos, en realidad amigos, porque no solo compartís el dibujo sino también un jam o un flow, que son juntadas de hip-hop. Con tu crew te organizas para ir a pintar: alguno hace el boceto, alguien que hace de campana, uno que pinta, otro que hace las mezclas de colores, casi siempre salimos en grupo.

“El arte callejero es colectivo, nunca trabajas solo sino que compartís el trabajo, ahí notas que lo colectivo no anula lo individual, sino que lo explota”
El graffiti es arte. La vieja de enfrente no nos entiende, ella prefiere las paredes blancas, pero las paredes blancas no dicen nada. Encima el ortiba del intendente que prohibe la venta de latas, ¿no entiende que cuando el dice no, nosotros le respondemos si? Si no nos dejan pintar, ¡vamos a pintar igual!. Aquella esquina la pintamos nosotros ¿viste? Esos colores quedaron zarpados. Amigo, improviso un flow para el cierre ¿te va?

Sale el flow así con el graffiti en el pecho
Tirame un par de colores ¿Qué mierdas hemos hecho?
Señora no se enoje, va a ver que esto no sale
Ya va a ver que estamos haciendo un par de señales
Como siempre somos indios y acá estamos
Las tribus urbanas las formamos pero al toque desarmamos
Así que ahora escúchame, vos y tu entrevista
Te digo que soy un artista, que va a salir en las revistas.
Somos señores y nos sentamos en el trono
Y acá en la plaza te lo digo con decoro
Si queres graffitear aprende a cortar.

“La ciudad se lee por lo que esta en sus paredes y nada de eso es inocente, los que hacemos arte público creemos que modifica al espectador, esa es la idea: donde el arte se instala, algo se transforma. Conmueve, llega, cuestiona, pero siempre genera algo”




*Víctor, Yamila y el Nari, graffiteros.
** Lic. Cristina Terzagui, profesora titular de la Cátedra de Muralismo y Arte Público en la Facultad de Bellas Artes de la UNLP.

1 comentario:

Anónimo dijo...

se vienen un par de programas diferentes!
la mejor de las ondas desde bariloche ;)